El suplantador (nuestro ego)

Como todas las mañanas, me levanté, abrí mi ventana y miré al mundo. Lo reconozco, es el de siempre, sus mismos árboles, su mismo cielo, las mismas personas paseando, todo igual. Y respiré el aire como todas las mañanas. De repente, vi pasar fugazmente a un pájaro de mil colores, supe que llevaba allí mucho tiempo, pero yo, era la primera vez que lo veía.  Apenas tuve tiempo de saber cómo era porque, al segundo, desapareció. Cerré mi ventana sin darle más importancia y seguí en la vida.

Al día siguiente, volví a asomarme y vi lo mismo que ayer y lo que antes de ayer y lo de antes de antes de ayer….y durante un tiempo dejé de abrir la ventana.  

De repente un día, sentí que me ahogaba y necesité volver a abrirla y respirar, respirar profundo. La luz brillaba, los árboles lucían con intensos colores y las personas continuaban caminando. Y de nuevo, sobrevoló delante de mí ese pajarillo multicolor. Pero esta vez, se posó en la rama del árbol, justo enfrente de mí y comenzó a trinar. Y me quedé admirada por su belleza y me quedé escuchándolo hasta que se fue.

A la mañana siguiente me levanté ansiosa por volver a ver a tan bello animal y volví a disfrutar de su cantar y de su brillo multicolor. A partir de entonces, decidí salir al mundo para descubrirlo, vivirlo y disfrutarlo.

¿Alguna vez has sentido no reconocer ese lugar en el que estás? ¿Te has parado a pensar cómo has llegado hasta allí? Viviendo deprisa, en piloto automático ¿cuántas veces te permites abrir la ventana y respirar? Y una vez que la abres ¿cuántas veces eres capaz de mirar más allá? es más, ¿alguna vez te permites mirar diferente?

Todos tenemos un personaje que vamos creando a lo largo de nuestra vida, al que yo llamo, “el Suplantador“. Es aquel que, basándose en nuestras situaciones y experiencias, se va creando para, en principio, y de manera autómata, sobrevivir en el divagar de la vida y que en un momento dado nos sirvió. Construido por nuestro inconsciente con el fin de “ayudarnos” pero que nos suplanta ejerciendo ese papel para el tipo de madre o padre, de hijo o hija, de profesional, de amigo, de pareja….que necesitamos mostrar. Ese que del mismo modo, nos hace NO abrir la ventana.

Pero, ¿alguna vez te has parado a pensar si esa vida, personal o profesional, es la que realmente quieres? o si, aunque sea tu vida elegida ¿la quieres vivir desde otro lugar, de otra manera?

A veces, como dice la pequeña historia, abres tu ventana y dejas de ver lo mismo de siempre y, de repente, te haces consciente de que hay un pájaro multicolor bellísimo que siempre estuvo ahí, es tu ESENCIA, lo que realmente eres. Ese mundo en el que vive te muestra una paleta de colores repleta de posibilidades nuevas y escuchando su trinar aprendes lo que eres y quieres. Con su volar te sientes libre porque puedes elegir hacia dónde ir conectando con tu fuerza interior para lograr lo que sueñas.

Para dejar de lado a ese “suplantador” que vive por ti y elegir desde tu YO verdadero:

Para un momento y desde la curiosidad, MIRA, sólo MIRA dentro de ti para encontrarte y conocerte. Sal al mundo y DESCUBRE, sólo DESCUBRE todas las opciones que existen y, sobre todo, VIVE, sólo VIVE desde tu yo consciente, desde tu yo querido para así vivir desde la libertad que te da el conocer los múltiples colores que tanto tú como el mundo ofrecen y ELIGE.

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